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Cómo hacer una página web rentable

Existen una serie de claves que hay que respetar para conseguir que una página web sea rentable. No se aplican de la misma manera a todas las webs, porque cada web es un proyecto diferente, pero los conceptos están claros y han sido probados infinidad de veces.

1.- ¿A quién va dirigida?

Hasta que no sepamos cuál es nuestro público potencial será difícil que enfoquemos correctamente la web, ya sea en su concepto gráfico (colores, tipografías, aspecto general) como en sus características técnicas (software a utilizar, textos, contenido, estructura, menús, estrategia de motores de búsqueda).

Tu público tiene unos gustos, un rango de edad, quizá un ámbito geofráfico, unas expectativas. Cierra un poco el abanico de tipos de personas a los que te dirijas y serás mucho más eficiente en atraer al tipo de cliente que buscas. Porque él o ella también te está buscando a ti.

2.- Qué queremos conseguir con la web

Está claro que la web es, en principio, un medio de comunicación entre empresa y cliente o entre un profesional y su público. Pero esa comunicación tiene matices y el objetivo final puede ser distinto a simplemente comunicar. ¿Queremos dar a conocer un producto, explicar sus ventajas, aportar prestigio a una persona, vender a público final un producto físico, una formación, una comunidad, reunir datos de personas que estén interesadas en nuestro proyecto para poder hacer campañas de email marketing?

Normalmente esto como profesionales lo solemos tener algo más claro, pero aún así no está de más analizarlo.

3.- ¿Cuánto nos queremos gastar?

La respuesta más frecuente es «lo menos posible». Claro. La cuestión es cuánto necesitamos gastarnos para que la herramienta (pues eso es un sitio web, una mera herramienta) funcione. Supongamos que hemos resuelto apoyarnos en una de las muchas páginas gratuitas que se venden por ahí. El coste es cero pero el resultado ¿cuál será? Sí, sabemos arrastrar los elementos de diseño y poner textos y fotos, y pulsar guardar. Es muy sencillo. Pero, ¿hacer una página web es juntar unas fotos y unos textos tipo? ¿Leeríamos un periódico si estuviese maquetado por un aprendiz que no supiera las reglas del diseño editorial y los textos estuvieran redactados por aficionados que no manejan el idioma con soltura o no saben dónde conseguir una información? ¿Bastaría una apariencia regulona de ese periódico para que lo comprásemos en el kiosco?

Es muy tentador no gastarse un euro y tener ante nosotros un página más o menos aparente, con su logo, sus fotos, sus colorines y sus textos (los que se nos han ocurrido con toda nuestra buena intención). De esa sensación que obtenemos viven las empresas que se dedican a comercializar estos productos. De una cierta satisfacción que, en la mayoría de los casos, no se traduce en eficacia comunicativa o en conversión de ventas.

El fracaso, tan frecuente, es tanto más inexplicable cuando vemos el monto de la inversión que necesita una página web profesional, que es bastante adquirible. Lejos de ser un simple gasto, es una inversión que, cuando está bien hecha, produce beneficios a medio plazo y se amortiza en, como mucho, dos o tres meses de negocio en funcionamiento.

Si nuestro producto es único y su atractivo comercial definitivo es posible que cualquier página sirva, incluso una gratuita. Lo difícil es encontrar un producto con esas características. Para el resto de productos, planteémonos cuáles son nuestras aptitudes reales para diseñar una web. Luego tengamos en cuenta otras cuestiones que se esconden tras determinados contratos web: la propiedad y la accesibilidad al dominio (miempresa.com), las condiciones para modificar el contenido, la publicidad que lleva o la impresión que damos al cliente cuando aparece la marca del portal gratuito. No nos extrañemos si al intentar trasladar la web a otro lugar, resulta que nos cobran una cantidad abultada. Y por último, calculemos cuánto tiempo podemos dedicar a la labor de diseño, redacción, fotografía y demás labores que realiza un diseñador. ¿Un día, dos, tres, una semana? ¿Qué avances podríamos conseguir dedicando ese tiempo a conseguir clientes o a otros aspectos para los que estamos mejor preparados?